Distinción entre Menosprecio y Difamación
El menosprecio se define como el descrédito de un producto o servicio. Constituye una forma de competencia desleal. Se diferencia de la difamación que exige que el ataque, que hiere el honor o la consideración, se dirija contra una persona física o jurídica.
La distinción entre menosprecio y difamación es fundamental, ya que ambas conductas no se sancionan por los mismos motivos.
Si bien la reparación por menosprecio se ampara en las disposiciones sobre responsabilidad civil extracontractual del artículo 1382 del Código Civil francés, la acción por difamación se basa en la Ley del 29 de julio de 1881, relativa a la libertad de prensa, y conlleva sanciones penales.
Menosprecio o Difamación: ¿Qué procedimiento seguir?
La elección del procedimiento es de suma importancia, ya que, en caso de difamación, el plazo de prescripción es de tres meses desde la publicación de las declaraciones difamatorias (en comparación con los cinco años para el desprestigio), y la citación debe cumplir ciertas formalidades o será nula.
Por lo tanto, un análisis preciso de los hechos para determinar la base jurídica de la acción es un requisito esencial para cualquier procedimiento judicial.
La distinción entre ambos conceptos puede ser sutil: las acusaciones dirigidas contra un directivo de una empresa pueden, en realidad, solo tener como objetivo desprestigiar los servicios prestados por dicha empresa para desviar su clientela. En este caso, los hechos se clasifican como denigración (Cass., 1.ª civ., 5 de diciembre de 2006, n.° 05-17.710; Cass., 2.ª civ., 8 de abril de 2004, R.G., n.° 02-17588).
GOUACHE Avocats asesora a las empresas sobre la estrategia a seguir cuando son víctimas de difamación o desprestigio, y las asiste en litigios cuando desean interponer dichas acciones, o en la defensa cuando se les acusa de tales actos.
GOUACHE Avocats también interviene proactivamente para validar los mensajes difundidos por la empresa y garantizar que no constituyan difamación o desprestigio.