Sucursalismo

El sucursalismo es una técnica de organización comercial en la que el jefe de red y las distintas sucursales constituyen una única empresa.

La sucursal no tiene personalidad jurídica propia ni patrimonio propio. El stock que poseen las sucursales pertenece a la cabecera de red y el personal que trabaja en la sucursal es directamente asalariado de la entidad cabecera de red.

El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, en una sentencia «Somafer» de 22 de noviembre de 1978 (RJDA 8-9/95 n° 1062) indicó que una sucursal supone «un centro de operaciones que se manifiesta de manera duradera hacia el exterior como la prolongación de una casa matriz, provisto de una dirección y materialmente equipado para poder negociar negocios con terceros, de tal manera que éstos, sabiendo que se establecerá un posible vínculo de derecho con la casa matriz cuya sede se encuentra en el extranjero, están dispensados de dirigirse directamente a ésta y pueden concluir negocios en el centro de operaciones que constituye la prolongación».