cadena formada voluntariamente
La cadena voluntaria es una forma de distribución: se trata de empresas independientes que desean llevar a cabo conjuntamente acciones de promoción y comercialización.
La Federación Francesa de Cadenas Voluntarias (FFCVN) considera la cadena voluntaria como «una asociación de comerciantes independientes formada por iniciativa de uno o más mayoristas para garantizar la coordinación de las funciones mayoristas y minoristas, organizar la compra y venta en las empresas pero respetando la independencia jurídica y financiera de cada una de ellas».
La cadena voluntaria comparte con la franquicia puntos en común, especialmente la obligación de suministro exclusivo y la licencia de marca o rótulo.
La diferencia esencial entre estos contratos es la obligación característica del contrato de franquicia, a saber, la transmisión de un know-how de la cabecera de red a sus franquiciados. Este know-how transmitido implica garantizar la gestión y la asistencia de los puntos de venta, además de la puesta a disposición de métodos comerciales, de gestión y de marketing, entre otros.
La cadena voluntaria es un modelo de distribución menos exitoso que la franquicia, realiza la función de compras pero también algunas funciones como la gestión y la asistencia en los puntos de venta. El contrato de acceso a la cadena a veces puede incluir la obligación de someterse a una cierta política comercial que se aproxime a un contrato de concesión. Cuando el jefe de red transmite un know-how a sus socios, la cadena voluntaria debe calificarse como un contrato de franquicia.